Alejandro Cortés necesita manejar para poder trabajar,
para llevar a su hija de dos años a la guardería y para ir al
supermercado. Pero Cortés, un inmigrante mexicano indocumentado de
33 años, no tiene licencia para conducir.
Para complicar las cosas, no hay transportación
pública en el pueblo donde vive.
Entonces él ha conducido por los ultimos tres años
sin el permiso del estado.
“No queremos problemas con las autoridades”,
dijo en español. “Hay muchos borrachos que pueden causar accidentes
y me preocupa por mi familia.”
Legisladores en Illinois tuvieron un debate largo sobre
una propuesta del estado para permitir que inmigrantes como Cortés
obtengan licencias sin numero de seguro social.
La propuesta fue rechazada en la Camara de Representantes
el mes pasado, pero los que la apoyan prometen seguir insistiendo.
Licencias para residentes indocumentados es algo de mucha
importancia para los latinos, especialmente en un estado donde hay cerca de
432,000 inmigrantes indocumentados, la mayoria de ellos mexicanos, de acuerdo
al Departamento de Servicios de Inmigración y Ciudadanía de
los Estados Unidos.
Pero ésta es solo una de las muchas conveniencias
que los proponentes dicen ayudará a una población latina que
constantemente esta creciendo a integrarse a la vida cívica de éste
estado y de la nación.
Los proponentes dicen que esfuerzos para extender acceso
a servicios a indocumentados en Illinois como negociar en los bancos y educación
superior son indispensables al aumentar la población latina del estado.
De los 12.5 millones de residentes en Illinois, 12% son
latinos representando el porcentaje nacional de acuerdo con la información
del Censo de los Estados Unidos.
Ésta población latina que se extiende a tráves
del estado enfrenta diferentes necesidades en diferentes regiones.
En el Condado de Champaign, por ejemplo, solo 3% de 180,000
residentes son latinos, pero forman parte de la sección con más
rápido crecimiento en ese condado del este central.
“No tenemos organizaciones en Champaign-Urbana que
sean organizaciones latinas”, dice Giraldo Rosales, miembro del consejo
de la ciudad en Champaign.
Un residente de 19 años, él es un inmigrante
cubano envuelto activamente en la comunidad latina.
Un análisis de ésa comunidad llevó
a la creación de una Sociedad Latina, un grupo que ahora encabeza Rosales,
que coordinará servicios para los latinos. Cuando el análisis
se completó “mucha gente dijó lo invisible se ha hecho
visible”, dijo Rosales. “Ahora ellos manejan sus bicicletas, recojen
fresas, y estan haciendo toda clase de trabajos en la comunidad. El reportaje
dijo, ‘Esto es lo que somos’”.
Anteriormente, dice Rosales, había un concepto equivocado
de los latinos en ésa comunidad.
“Ellos pensaban que no teniamos ningun fin, pensaban
que habiamos venido aquí ilegalmente, que no pagabamos impuestos, que
todos traiamos navajas en la bolsa y que todos eramos groceros”.
Parte de la comunidad latina está escondida, dice
él. Son muchos los que no participan en el sistema o conjunto.
“Es un grupo misterioso. Cómo ganar su confianza
para ver cuales son sus necesidades y servirles”? preguntó.
De hecho, a tráves del estado, proveedores de servicios
locales estan trabajando para encontrar y hacer frente a las necesidades de
los inmigrantes residentes en Illinois.
La demanda es particularmente grande en los suburbios donde
la población inmigrante latina creció mas del doble entre los
años de 1990 y 2000, según muestra la informacción del
Censo. Hay 582,000 inmigrantes mexicanos viviendo en los suburbios y se espera
que el número aumente.
“Los numeros empequeñecen otros grupos”,
dice el investigador Rob Paral, quién es co-áutor del libro,
La Realidad de la Inmigracion en el area Metropolitana de Chicago del año
2003. Este reporte analiza el inpacto de los inmigrantes en los suburbios
de Chicago.
“Cuando escuchas historias de falta de servicios
o de un grupo aislado, nueve de cada 10 veces estan hablando de inmigrantes
mexicanos”, dijo Paral.
Los proveedores estan tratando de continuar o seguir adelante,
él dice.
“Yo díria que la imagen hasta la fecha puede
ser descrita como algo parchado”, Paral dijo. “Que encuentres
a una buena persona en alguna institución, iglesia u hospital que trate
de acercarse a la comunidad sería mucha suerte”.
En los suburbios, dice él, no se encuentra.
“Es diferente en la ciudad de Chicago”, dice
Paral, investigador para el Instituto de Asuntos Metropolitanos de la Universidad
de Roosevelt.
“Al menos allí tienes algunos esfuerzos institucionales
que tratan de acercarse a las vecindades y dar servicios a la gente. Los suburbios
estan creciendo muy rápido y nosotros sabemos que los suburbios, más
que la ciudad, son el destino”.
Mientras tanto, la industria privada, las institucíones
financieras en particular, estan empezando a tomar en cuenta a los latinos.
En el 2001, bancos en el Medio Oeste empezaron a permitir que los mexicanos
usaran su matricula consular, una tarjeta de identificación, para abrir
cuentas bancarias.
La meta era “hacer que los inmigrantes mexicanos
entrarán en el sistema bancario, no solo para abrir una cuenta bancaria,
sino para obtener una hipoteca y ser parte de la corriente principal”,
dice Michael Frias, oficial de los asuntos de la comunidad para el Deposito
Federal de la Corporacion de Seguro, que supervisa y asegura a los bancos.
“Recibo llamadas de bancos en los suburbios y en
areas rurales a tráves del Medio Oeste porque las comunidades estan
cambiando rápidamente y los bancos estan buscando formas de servir
a estas comunidades”, dijo. “Desafortunadamente muchas veces no
lo hacen porque no conocen el mercado”.
Además, un alto porcentaje de mexicanos no usan
los bancos porque guardan el efectivo en la casa o tratan con casas de cambio
y prestamistas.
Hay probablemente cerca de 86 bancos en el Medio Oeste
que aceptan varias formas de identificación de los que quieren entrar
en el sistema financiero.
“Es un gran mercado que no se utiliza”, dice
él. “Es el mercando con crecimiento más rapido en el país.
Su poder comprador es tremendo. Tiene como base la fidelidad al cliente. Este
mercado tiende a operar en una economía de efectivo. Los inmigrantes
tienden a escoger las instituciones financieras basados en recomendaciones.
Estas son cosas importantes que deben de saber los bancos al dirigirse a éste
mercado”.
Las instituciones bancarias y los proveedores de servicios
no requieren prueba de residencia legal, el gobierno sí.
Asi es que para encargados federales y estatales, es más
complicado asistir o ayudar a residentes indocumentados de habla hispana.
Sin embargo, legisladores a nivel federal y estatal estan
considerando medidas que puedan ayudar a inmigrantes indocumentados a integrarse
a la sociedad.
Una propuesta federal, por ejemplo, puede permitir que
jovenes que entraron ilegalmente en este país antes de cumplir los
16 años puedan conseguir la residencia si van a la universidad o sirven
en el ejercito.
La propuesta Development, Relief and Education for Alien
Minors, o DREAM, anima a los que han vivido en los Estados Unidos por cinco
años a continuar su educación en un tiempo en el que dejar la
escuela está en un nivel alto entre los latinos.
Cada año permitíria a 60,000 jovenes que
se graduen de la escuela secundaria continuar su educación, dice Marissa
Graciosa, portavoz de la Coalición de Illinois para los Derechos de
Inmigrantes y Refugiados.
“DREAM dará a los estudiantes vía libre
para la ciudadanía”, dice. “Les dirá, ‘OK,
han trabajado muy bien’. Abre el camino a estudiantes indocumentados
para hacerse ciudadanos, trabajar legalmente y tener una voz”.
Los proponentes creen que ésta y otras propuestas
estan dirigidas a dar a los inmigrantes una oportunidad de hacer una mayor
contribución ecónomica y social.
Educación significa mejor trabajo. Los que trabajan
pagan impuestos. Los que utilizan bancos pagan impuestos. Y licencias para
manejar requieren que los inmigrantes tengan seguro y aprendan las reglas
del camino.
Cortés, por ejemplo, no ha podido solucionar o resolver
una multa por exceso de velocidad que le dieron recientemente porque no entiende
a dónde mandar el pago de su multa o a donde ir a la corte. Y la policia
lo ha parado por manejar sin licencia y sin seguro.
La única manera o forma de participar en la comunidad
es manejando, dice Carlos Acosta, presidente de la Coalición Latina
del Condado de McHenry, con base en condado rural.
“No hay transporte público”, dice él.
“Tienes que manejar para hacer cualquier cosa. Todo está disperso.
La planeación urbana está enfocada alrededor del automovil,
no en el caminar. Por lo tanto, necesitas una licencia”.
“Es prueba de que estas aquí, de que existes
en el estado”, dijo. “Te dá valor como persona
en muchas formas”.